Carta del Ciudadano

La carta del ciudadano, es un documento que se escribió para diferenciar a los ciudadanos de la nación mexicana que están comprometidos con su país, ciudadanos que pagan sus impuestos, que son éticos, que toleran sin dejarse, que reconocen sus deficiencias y buscan cambiarlas, que son patrióticos, que buscan el éxito profesional y personal, que creen que este país puede mas, que están dispuestos a sacrificar su tiempo para hacer de este un mejor país, que creen en la honestidad y el esfuerzo, que pueden dar sin recibir, que desean un futuro mejor, que quieren la gloria, que quieren el castigo a los que nos saquean, que día a día se indignan de los políticos y de las instituciones, que quieren que se derrumben las cuevas de la corrupción y del plagio, que están hartos de quejarse sin conseguir respuesta, que quieren soluciones claras, rápidas y completas, que creen que México está llegando a un punto de no retorno, que quieren una revolución silenciosa que nos lleve no al primer mundo, sino mas allá.

Antes de empezar quisiera disculparme por mi ortografía y por todos los que se puedan sentir ofendidos o en desacuerdo con la carta del ciudadano. Si eres de los que creen, quédate. Si eres en los que no creen o aún no creen en la necesidad de cambiase a sí mismo para cambiar a México, cierra este blog.


Carta del Ciudadano. Hoy trece de enero del año 2009 leí una nota en un periódico de internet que hablaba de la posibilidad de México de tener otra intervención americana por su inestabilidad política y de seguridad. La nota decía estas palabras “colapso rápido” y “estado débil y fallido” ¿acaso hemos aprendido de nuestro pasado? México esta en picada, es débil y es perezoso, las mafias y los políticos están acabándose todo lo rescatable de México. Tenemos a personas como AMLO que buscan su bien propio y no el comunal, abusando de la ignorancia de las personas para desmantelar las ultimas estructuras y salidas de escape de México, tenemos una cámara de diputados que día a día insultan a los ciudadanos, se burlan, los apabullan, y les roban. Bueno, antes de seguir definamos al ciudadano, muchas definiciones se le pueden dar, pero en las circunstancias actuales y en este país un ciudadano verdadero es aquel que participa, que paga los impuestos y que no se engaña con discursos prometedores, mentiras que destruyen. A todos los demás les llamaremos chusma y montoneros, o mejor, sandijuelas que chupan al que es honesto para engordar al corrupto, que maman el recurso del país, no para mejorar algo sino para destruir al vecino. Definido esto, sigamos. El ciudadano es víctima de muchas burlas departe de sus gobernantes y de las sandijuelas. Lo que propondrá esta carta es una separación de esta minoría que desafortunadamente nos dicen que hacer. Llego la hora de romper las cadenas y despertar al monstro mexicano, las cadenas son nuestra poca participación, la apatía, el derrotismo y nuestra nula participación. El monstro, el gigante, el Quetzalcóatl que nunca regreso, somos nosotros, que desmembrados y desorganizados no somos más que uno más. Pero, unidos y organizados como un ser nacional, ¡seriamos gigantes! Indestructibles, superaríamos a los primer mundistas y desarrollados, para ser una súper nación. Un lugar de conocimiento y de ética, de paisajes y vida, de alegría y trabajo.

El ciudadano es victima, no. El ciudadano es la misma causa, pero que unas ves que se decida será la verdadera oposición, la verdadera independencia y la verdadera revolución. El ciudadano, la democracia real y el conocimiento nos llevaran a la eternidad. Levantémonos, salgamos afuera, veamos a los demás ¿hay algo mas que hacer? ¡hay todo un nuevo mundo que hacer! Pero todo necesita comenzar desde nuestro interior.

Todo comienza del interior, esto se nos dice mucho, que empecemos cambiándonos a nosotros mismos, yo lo intente, buscando ser un ciudadano modelo. Pero fracase y una racha de odio me nació en mi ser contra este país, contra sus políticos y contra su historia. Deje el patriotismo de lado para pasar a un deseo enorme de a la menor posibilidad irme de aquí. Pero es bien sabido que huir no solucionaría nada. Y ante la falta de la posibilidad de huir y un rato mas de reflexión creo que el error de todos los ciudadanos es hacer el trabajo solos. Unámonos, hagamos un solo frente y diferenciémonos de la chusma y cuando el monstro haya despertado, quitémosla del camino para hacer uso de lo que nos pertenece a los que trabajamos por algo. Que el corrupto y el ladrón limpien nuestras calles y que el que labora, el que es ético y el que busca el bien común cenen en nuestra mesa. La unión nos salvará. Busquemos no solo un estado nación, busquemos el mejor estado, donde quizás en algún momento seamos auto sustentables y que los vicios y las deficiencias sean cosas del pasado.

Fin de la primera parte.

México, desde sus comienzos ha vivido en el atraso. Y estoy hablando considerando la era pre conquista. Claro esto se debe a diversos factores pero no nos exenta que ahora con la apertura al mundo, sigamos como de los países pobres. México tuvo sus épocas de oro pero esto gracias únicamente a los recursos y a los dictadores, en cambio las épocas de desarrollo mundial que dependían puramente de la población y su cultura, es donde nosotros nos hemos quedado rezagados. Estoy hablando de todas las revoluciones económicas culturales y de estado. Ejemplo más claro es el de la revolución industrial que aún en nuestros días no hemos alcanzado realmente nada a comparación de los países desarrollados. Veámoslo de esta forma, los españoles llegaron y vieron a los indígenas que en sentido de desarrollo y estaban muy atrasados, ahora seguramente llegan los europeos y los gringos y nos ven como un pueblo de machete y sombrero donde la burguesía es la única que se equipara a los estándares de los primermundistas.

Ahora vivimos en la época del conocimiento, no se necesita comprobar que ahora el que tiene el conocimiento es el que tiene el poder y el desarrollo. La época industrial ya paso y enfrascarnos en llegar plenamente a esta sería algo estúpido. Por eso es importante que como sociedad y en todos los cargos públicos y ciudadanos se busque el desarrollo del conocimiento para poder levantarnos como país.

Ahora ya no importa demasiado la cantidad de recursos que se tengan o la cantidad de mano de obra que exista, lo que ahora importa es el desarrollo de sistemas eficientes ( en todos los sentidos) y que esta especialización se desarrolle la riqueza del país, así mismo desarrollando a cada uno de los individuos.

Todo esto debemos complementarlo con la parte ecológica y de equidad. En la parte ecológica, debemos de intentar luchar lo menos posible contra la naturaleza, debemos cuidar el ambiente, los suelos y las especies. Todo aquel que se haga llamar amante de estos temas debe de saber la importancia de mantener la fauna y flora. Al decir, cuidar los suelos, me refiero a la parte de la agricultura y ganadería. Pues estas dos actividades son las que nos dan de comer a todos, dependemos de cuidar los suelos para poder comer y dependemos de los ecosistemas naturales para que los climas de nuestro país se mantengan y nos aseguren el futuro.

Es importante regresar a la gente al medio ambiente, en nosotros esta la capacidad por conocimientos y tecnologías para hacer que todo México tenga un buen clima con una biodiversidad amplia. Esto conlleva muchos beneficios más pero es importante leer esto por fuera, informarse y conocer. ¿No sería maravilloso vivir en ciudades donde nos rodee la naturaleza? donde el asfalto se cambie por pastos y que cerca de nuestra casa podamos caminar a nuestro trabajo. Esto es posible, sin sacrificar mucho. Pues como hoy vivimos en la era del conocimiento, se han desarrollado sistemas de telecomunicaciones que nos conectan a todos, existe el internet que puede dirigir todo a distancia, existe la posibilidad de mecanizar todo al grado en que el humano pierda el trabajo por necesidad y empiece a trabajar por gusto. Así eliminando la competencia y los niveles de riqueza. Es posible por esto la sociedad perfecta, pero sigue siendo una idea muy lejana y difícil de alcanzarse a causa de que nos falta el conocimiento para desarrollar y aplicar todo esto.

Estamos en la era del conocimiento, es importante aplicarnos y desarrollar nosotros nuestro conocimiento para poder lograr una sociedad perfecta.

fin de la segunda parte

martes, 24 de febrero de 2009

el planeta libre

aqui el link a una pelicula donde una civilisacion "superior" visita la tierra y ven nuestro adelanto como un atraso.

auque muchas partes de la pelicula se me hacen algo ridiculas, ala vez que en si mimsa se ve que es vieja y tiene cosas demaciado alejadas de la realidad. lo que me gusto de esta pelicula es el planteamiento, vivir en una sociedad lo suficiente mente desarollada que pueda dedicarse a cosas mas sociables y personales, aparte que habla de un mejoramiento en el estilo de vida al liberarnos de un mundo que constantemente nos ataca. claro esto biene por ley natural, pero si decimos que nos hemos hecho de suficientes conocimientos para manipular algunas cosas, quizas logremos en algun futuro llevar una vida tan placentera como la de la pelicula. claro eso es un sueño mio ja, pero en el fondo creo que es posible

http://video.google.es/videoplay?docid=6566154801807918526&hl=es

jueves, 19 de febrero de 2009

el nuevo tesoro maldito de mexico.

Escribo rapido nada mas para dar mi opinion sobre el hallazgo que se hizo hace poco de un yacimiento petrolero. para mi este tesoro se puede volver en nuestra maldicion... ¿por que? pues veanlo asi, estados unidos fue hasta irak por el petroleo y no se ha ido de ahi, curiosamente irak es el tercero o cuarto pais con mas petroleo en el mundo, arriba de este esta venezuela, arabia saudita e iran. ahora diganme, que sale mas economico, estar en iraq, en el otro lado del mundo por el oro negro? o meterse a ayudar como buen vecino al estado fallido que seguramente nos dará, como siempre, lo que deseamos. .

esto esta redactado al vuelo pero los dejo meditandolo...

tratare de siempre disculparme por mi terrible ortografia, pero o escribo o redacto.
tomado del blog de pelapapas.com.mx

¿No le gusta el país en el que vive? ¡¡Cámbielo usted mismo!! Y si no participa...¡NO SE QUEJE!!¿Encuentra absurdo el robo de camiones de carga, a veces hasta con asesinatos de los camioneros? Solución: Exija la factura en todas sus compras. ¿Usted encuentra absurdo el desorden causado por los vendedores ambulantes? Solución: Nunca compre nada a ellos. La mayor parte de sus mercaderías son productos robados, falsificados o contrabandeados. ¿Usted encuentra absurdo el enriquecimiento ilícito? Solución: No lo admire, ni lo practique; repúdielo y no de mordidas ni pequeñas ni grandes. ¿Usted encuentra absurda la cantidad de mendigos en los semáforos y/o en las calles, y/o en cada esquina? Solución: Nunca les dé NADA. Canalice su ayuda solidaria directamente a las instituciones de su confianza. (PERO, SI NO CUMPLE CON LO SEGUNDO, NO SE SIENTA BIEN HACIENDO LO PRIMERO, NO SIRVE PARA JUSTIFICARSE, SEA HONESTO CONSIGO MISMO) ¿Usted encuentra absurdo que las lluvias inunden la ciudad? Solución: Solamente tire papelitos y basura, EN LOS CANASTOS DE BASURA, barra su banqueta y si construye, no eche la basura en las coladeras... ¿Usted encuentra absurdo que haya revendedores de entradas para espectáculos? Solución: No les compre, aunque eso signifique perderse el evento. Mejor trate de comprar con oportunidad. ¿Usted encuentra absurdo el tránsito en su ciudad? Solución: Nunca cierre el paso; respete las normas; estacione en los lugares habilitados, practique la técnica de paso 'uno por uno'. ¿Usted Considera alarmante el índice de criminalidad en este país? Solución: invierta en México si es empresario; trabaje con calidad si es empleado y ambos paguen sus impuestos. No sea aviador, ni lo permita. ¡Produzca con calidad y pague sueldos de dignidad! Con ello, podrán darles una educación de calidad a sus hijos y evitar la formación de delincuentes. No hay criminal que no salga de una familia. ¿Usted Encuentra terrible el problema de la drogadicción? Solución: únicamente atienda bien a sus hijos y ni siquiera tendrá que vigilarlos. SI USTED CONSIDERA QUE NINGUNA DE LAS COSAS ANTERIORES MEJORARÍA EL PAÍS, ENTONCES USTED ES PARTE DEL PROBLEMA Y NO DE LA SOLUCIÓN. ¡PÍENSELO! Y FORME PARTE DE LA SOLUCIÓN , NO DEL PROBLEMA QUE AQUEJA A LA NACIÓN. LA SOLUCIÓN INICIA CONMIGO Y CONTIGO. Y si no participa....¡NO SE QUEJE!! Estamos pasando por una etapa de falta de cultura ciudadana y de patriotismo. Necesitamos cambiar nuestro comportamiento para que podamos vivir en un país donde tengamos el orgullo de decir: YO SOY MEXICANO. Estando quieto, Usted no contribuye con nada; por lo tanto, no puede reclamar. Practique los puntos con los cuales Usted concordó e intente practicar también aquellos con los cuales no concordó, y, sobre todo, divulgue este mensaje, (por lo menos entre sus amigos), pues así estará contribuyendo para un México mejor. Necesitamos mejorar nuestro país. Vamos todos a vivir con ÉTICA y eso tiene que comenzar con cada uno
tomado del blog de hazmeelchingadofavor.com

No creo en los Diputados ni en los Senadores.Para volver a creer en esta democracia representativa, YO ciudadano exijo por lo menos:El primer requisito para creer en este sistema de representación es que los diputados y senadores se bajen el sueldo por lo menos un 50%Si pueden adelantarse vacaciones y aprobarse aguinaldazos, creo que si pueden hacer una extraordinaria para aprobar algo que no está a discusión.El segundo requisito es que se eliminen las candidaturas plurinominales.Queremos que nos gobierne aquel por quien votamos, no el que al partido se le antoje.El tercer requisito es que se cancelen sus seguros de gastos médicos. Que nuestros trabajadores en el Estado vayan al ISSSTE, que es gratuito, y si no les gusta, que paguen su doctor particular con su sueldo y/o que se pongan a trabajar para arreglar el ISSSTE

Dresser habla a slim

tomado del blog hazmeelchingadofavor.com que asu ves lo tomo de otro y otro...


Estimado ingeniero:
Le escribo este texto como ciudadana. Como consumidora. Como mexicana preocupada por el destino de mi país y por el papel que usted juega en su presente y en su futuro.
He leído con detenimiento las palabras que pronunció en el Foro “Qué Hacer Para Crecer” y he reflexionado sobre sus implicaciones. Su postura en torno a diversos temas me recordó aquella famosa frase atribuida al presidente de la compañía automotriz General Motors, quien dijo: “lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos”. Y creo que usted piensa algo similar: Lo que es bueno para Carlos Slim, para Telmex, para Telcel, para el Grupo Carso es bueno para México. Pero no es así. Usted se percibe como solución cuando se ha vuelto parte del problema; usted se percibe como estadista con la capacidad de diagnosticar los males del país cuando ha contribuido a producirlos; usted se ve como salvador indispensable cuando se ha convertido en bloqueador criticable. De allí las contradicciones, las lagunas y las distorsiones que plagaron su discurso y menciono las más notables.
- Usted dice que es necesario pasar de una sociedad urbana e industrial a una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento.Es cierto. Pero en México ese tránsito se vuelve difícil en la medida en la cual los costos de telecomunicaciones son tan altos, la telefonía es tan cara, la penetración de Internet de banda ancha es tan baja. Eso es el resultado del predominio que usted y sus empresas tienen en el mercado. En pocas palabras, en el discurso propone algo que en la práctica se dedica a obstaculizar.
- Usted subraya el imperativo de fomentar la productividad y la competencia, pero a lo largo de los años se ha amparado en los tribunales ante esfuerzos regulatorios que buscan precisamente eso. Aplaude la competencia, pero siempre y cuando no se promueva en su sector.
- Usted dice que no hay que preocuparse por el crecimiento del Producto Interno Bruto; que lo más importante es cuidar el empleo que personas como usted proveen. Pero es precisamente la falta de crecimiento económico lo que explica la baja generación de empleos en México desde hace años. Y la falta de crecimiento está directamente vinculada con la persistencia de prácticas anticompetitivas que personas como usted justifican.
- Usted manda el mensaje de que la inversión extranjera debe ser vista con temor, con ambivalencia. Dice que “las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos”. Dice que ojalá no entremos a una etapa de “Sell México” a los inversionistas extranjeros y cabildea para que no se permita la inversión extranjera en telefonía fija. Pero al mismo tiempo, usted como inversionista extranjero en Estados Unidos acaba de invertir millones de dólares en The New York Times, en las tiendas Saks, en Citigroup. Desde su perspectiva incongruente, la inversión extranjera se vale y debe ser aplaudida cuando usted la encabeza en otro país, pero debe ser rechazada en México.
- Usted reitera que “necesitamos ser competitivos en esta sociedad del conocimiento y necesitamos competencia; estoy de acuerdo con la competencia”. Pero al mismo tiempo, en días recientes ha manifestado su abierta oposición a un esfuerzo por fomentarla, descalificando, por ejemplo, el Plan de Interconexión que busca una cancha más pareja de juego. - Usted dice que es indispensable impulsar a las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez su empresa – Telmex — las somete a costos de telecomunicaciones que retrasan su crecimiento y expansión.
- Usted dice que la clase media se ha achicado, que “la gente no tiene ingreso”, que debe haber una mejor distribución del ingreso. El diagnóstico es correcto, pero sorprende la falta de entendimiento sobre cómo usted mismo contribuye a esa situación. El presidente de la Comisión Federal de Competencia lo explica con gran claridad: los consumidores gastan 40 por ciento más de los que deberían por la falta de competencia en sectores como las telecomunicaciones. Y el precio más alto lo pagan los pobres.
- Usted sugiere que las razones principales del rezago de México residen en el Gobierno: la ineficiencia de la burocracia gubernamental, la corrupción, la infraestructura inadecuada, la falta de acceso al financiamiento, el crimen, los monopolios públicos. Sin duda todo ello contribuye a la falta de competitividad. Pero los monopolios privados como el suyo también lo hacen.
- Usted habla de la necesidad de “revisar un modelo económico impuesto como dogma ideológico” que ha producido crecimiento mediocre. Pero precisamente ese modelo – de insuficiencia regulatoria y colusión gubernamental — es el que le ha permitido a personas como usted acumular la fortuna que tiene hoy, valuada en 59 mil millones de dólares. Desde su punto de vista el modelo está mal, pero no hay que cambiarlo en cuanto a su forma particular de acumular riqueza.
La revisión puntual de sus palabras y de su actuación durante más de una década revela entonces un serio problema: hay una brecha entre la percepción que usted tiene de sí mismo y el impacto nocivo de su actuación; hay una contradicción entre lo que propone y cómo actúa; padece una miopía que lo lleva a ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio. Usted se ve como un gran hombre con grandes ideas que merecen ser escuchadas. Pero ése día ante los diputados, ante los senadores, ante la opinión pública usted no habló de las grandes inversiones que iba a hacer, de los fantásticos proyectos de infraestructura que iba a promover, del empleo que iba a crear, del compromiso social ante la crisis con el cual se iba a comprometer, de las características del nuevo modelo económico que prometería apoyar. En lugar de ello nos amenazó. Nos dijo –palabras más, palabras menos– que la situación económica se pondría peor y que ante ello nadie debía tocarlo, regularlo, cuestionarlo, obligarlo a competir. Y como al día siguiente el Gobierno publicó el Plan de Interconexión telefónica que buscaría hacerlo, usted en respuesta anunció que Telmex recortaría sus planes de inversión. Se mostró de cuerpo entero como alguien dispuesto a hacerle daño a México si no consigue lo que quiere, cuando quiere. Tuvo la oportunidad de crecer y en lugar de ello se encogió. Sin duda usted tiene derecho a promover sus intereses, pero el problema es lo hace a costa del país. Tiene derecho a expresar sus ideas, pero dado su comportamiento, es difícil verlo como un actor altruista y desinteresado, que sólo busca el desarrollo de México. Usted sin duda posee un talento singular y loable: sabe cuándo, cómo y dónde invertir. Pero también despliega otra característica menos atractiva: sabe cuándo, cómo y dónde presionar y chantajear a los legisladores, a los reguladores, a los medios, a los jueces, a los periodistas, a la inteligencia de izquierda, a los que se dejan guiar por un nacionalismo mal entendido y por ello aceptan la expoliación de un mexicano porque –por lo menos– no es extranjero.
Probablemente usted va a descalificar esta carta de mil maneras, como descalifica las críticas de otros. Dirá que soy de las que envidia su fortuna, o tiene algún problema personal, o es una resentida. Pero no es así. Escribo con la molestia compartida por millones de mexicanos cansados de las cuentas exorbitantes que pagan; cansados de los contratos leoninos que firman; cansada de las rentas que transfieren; cansados de las empresas rapaces que padecen; cansada de los funcionarios que de vez en cuando critican a los monopolios pero hacen poco para desmantelarlos.
Escribo con tristeza, con frustración, con la desilusión que produce presenciar la conducta de alguien que podría ser mejor. Que podría dedicarse a innovar en vez de bloquear. Que podría competir exitosamente pero prefiere ampararse constantemente. Que podría darle mucho de vuelta al país pero opta por seguirlo ordeñado. Que podría convertirse en el filántropo más influyente pero insiste en ser el plutócrata más insensible. John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo.
DENISE DRESSER